Columnismo

Arena de otro mar

Indultemos al prójimo

16.12.2017 @marisabellucas 2 minutos

A veces una ha sido cría y se ha aprovechado de ser la menor de los hermanos para, llegado el momento del juicio maternal, hacer uso del victimismo con el sollozo y la lágrima de quien reclama el castigo del que lleva su sangre y apellidos.  Y claro, una sale ganando.  Pero ocurre que a veces es tan aburrido ganar solo, que pides la libertad del que era tu mayor enemigo y se retoma el juego y la pelea posterior. Cuando escuché a Miquel Iceta decir que pediría el indulto para los políticos secesionistas,  me entró una ternura tan familiar que a punto estuve de pedirle a mi madre una sentencia a favor. Ella levantaría el castigo bajo mis súplicas y Cataluña volvería a ser el escenario del juego y la pelea. Volvería la inmadurez que un día decidí usar con mi hermano, y los políticos con el pueblo catalán. En todo caso, mi hermano y yo nos amamos.

Hay quien se reconcilia por amor propio antes que mutuo. No suelen salir bien. Los egoísmos llevados a segundas oportunidades, digo. Cuando Miquel Iceta pide la libertad de los secesionistas, desde fuera, los constitucionalistas gritan: "¡Si indultas a ellos, olvídate de nosotros!" Y ya se sabe lo que pasa cuando te incitan a no abrir la puerta.  De par en par, la abres. Yo, claro, con cuatro años abría una puerta y veinte armarios. Pero a veces es tarde, señora. Puigdemont desde Bélgica le devuelve la pena: “Vas muy tarde Miquel 155 Iceta, la has armado tan gorda que la dimisión te la pedirá la vergüenza”.

No pude evitar recordar una canción de Joaquín Sabina al escuchar al expresidente catalán: “No me apetece discutir y a ti te toca decidir. Para aprender a perdonar es demasiado tarde ya. Será mejor que no vuelvas a llamar”.  Al primer secretario del PSC se le ha olvidado que el culpable  no necesita la condescendencia del enemigoIndultar a alguien bien pudiera equivaler a la última mentira del adiós. Con suerte, la otra persona puede llegar a ser tu hermano mayor y tú tener cuatro años.  Si no dispones de tanta, puedes llamarte Miquel Iceta y prometer el indulto a menos de una semana de las elecciones catalanas.

Váyase usted a saber, o a indultar, que se dice.

Etiquetas, ,
Artículo anterior Artículo siguiente
Etiquetas, ,