Columnismo

¡Bienvenida primavera!

05.04.2016 @marisabellucas 2 minutos

Esperando su momento, crecen las flores a sabiendas de que la primavera ha llegado. Así cuando le damos el adiós a un más cálido que frío invierno, bendecimos el sol radiante que asoma. El paisaje perfecto, el idealismo floral, pero el mismo panorama.

En España, la cosa sigue en funciones. Una constante mutación sin intención de mutar: del invierno pasamos a primavera y de primavera se prevé que pasemos a verano, con el aliciente de que las estaciones suelen generar cambios y la política aplazarlos.

Pero seamos honestos, seguimos en el paraje primaveral...

Y si seguimos siendo honestos, el contexto de bienvenida no ha sido el deseado. Entre una de las indiferencias más desmedidas hacia el ser humano en la historia -entiéndase como el drama de los refugiados- se suma la actuación terrorista en Bruselas, trágica para todos, así como la constante matanza fuera de Occidente, cruelmente desapercibida.

Pero oigan, los pájaros siguen piando y el polen haciendo de las suyas. El problema es que se entiende la primavera como el horizonte perfecto, presumiblemente fuerte y capaz de tapar las tormentas cercanas.

Nada más lejos de la realidad, el ser humano teme a los cambios, pero depende de estos. Y mientras España sigue en su deriva política, sin rumbo y sin anclaje de cambio, los españoles alertados lo esperan. Tal vez sea necesario recordar una expresión tan acertada como contundente: "Que todo cambie para que todo siga igual". No busquen cambios firmados por utopías , busquen cambios que sean necesarios e imperiosos, al igual que la vehemencia primaveral,combatiendo el frío, luchó por la calidez y el invierno por la frialdad.

Adornemos el lugar, recreémonos entre la belleza de la ansiada primavera, y una vez lista la puesta en escena, preocupémonos por lo que sobra y por lo que falta para que el escenario luzca como si la primavera llegara para quedarse.

Etiquetas
Artículo anterior Artículo siguiente
Etiquetas