Columnismo

Buscando el sur

Periodismo austral

07.11.2018 @JPedrosa97 2 minutos

Cierra El Reverso y Podemos empieza a tirar “La mitad del camino hacia un nuevo país”. Nos quedamos mucho más tranquilos sabiendo que el buen periodismo veraz, loable y plural queda en manos del partido morado. Si damos una vuelta al “periódico que dice la verdad y no huele a caca”, en palabras de Pablo Echenique, vemos que ninguna de las noticias tienen firma, que los titulares acaban en punto y que parecen sacadas del mundo del brilli brilli morado y sus mundos de izquierda utópica. Un panfleto en toda regla. No es malo que sea un panfleto, lo malo es que lo quieran vender como buen periodismo y lo comparen con los medios de Inda o con Villarejo, siendo el mismo perro con distinto collar. Los que llaman periódico a un panfleto son los mismos que después de las europeas aseguraban que el periodismo debía ser público y controlado por el Estado, su Estado. Por todos es sabido que los estados autoritarios lo primero que quieren controlar son los medios. Y con los medios la opinión pública. Tejero tomando RNE el 23-F o Franco con título de periodista honorífico son los últimos ejemplos patrios. Al otro lado de la horquilla ideológica están la URSS y su periódico Pravda (La Verdad en castellano) o la censura de Castro o Maduro (incluso tiene el mismo número de páginas que Granma).

Régimen venezolano que Errejón ha intentado defender sin mucho éxito en una entrevista en The Clinic. Y es que el chico de las gafas y cara de niño parece casi forzado a defenderlo pese a que las evidencias se le caen de los bolsillos. No era difícil leer que Iñigo era el futuro de la izquierda entre los que entienden de esto. Y entre Vistalegre, sus posados en Squire, Venezuela y demás deslices le están apartando de la figura de enfant terrible de la izquierda española. La exposición pública quema todo perfil que no esté remendado a la altura de la política y Errejón llegó sin haber madurado; Iglesias, Montero, Echenique y cía. le han adelantado por la izquierda.

Cierra El Reverso con la tranquilidad de que el buen periodismo nunca estará en las manos de los anteriormente citados. El buen periodismo se queda en manos de grandes amigos que hemos hecho por el camino y a quién me gustaría agradecer antes de decir adiós. Amigos como Ricardo F. Colmenero, Juan Soto Ivars, Teodoro León Gross, Agustín Rivera, Chapu Apaolaza, Guillermo Garabito o Jesús Nieto. Amigos con los que seguiremos encontrándonos en proyectos sucesivos.

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