Columnismo

Compendio de citas para siete samuráis

01.03.2016 @cristobalvs 2 minutos

Quizás por romanticismo juvenil, quizás por enajenación mental transitoria, siete estudiantes de periodismo, siete llaneros solitarios, han formado la banda conocida como El Reverso y me piden, manu militari, que les perpetre un artículo o un soneto, que vienen a ser lo mismo. Salvo alguna cosa.

Siete pistoleros de facultad que han decidido pasar  de estadísticas y programas de diseño para convertirse en francotiradores de la actualidad, en columnistas que apuntan y disparan según les dicte la agenda informativa y la conciencia. La munición no les ha de faltar mientras conserven el instinto y el ardor guerrero.

Para ejercer el oficio sólo tendrán que atender a los viejos maestros, pues ya lo dejaron todo dicho, y, como Umbral, deben ser sublimes sin interrupción, para lo que es conveniente creerse Baudelaire cada vez que  asomen el hocico al folio en blanco, y, como Alcántara, no aburrir ni a Dios sobre todas las cosas y es que en la vida, ya lo dijo Michi Panero, se puede ser de todo, menos un coñazo.

Seguid el Evangelio de la sacrosanta Hermandad de la Columna y recordad a Cicerón, ni un día sin una letra, pues el oficio se hace trabajando y errando cada jornada. Escribir es un oficio de samuráis  al que le corresponde un harakiri diario con el que servir al lector un carpaccio de vísceras y negritas aderezado con metáforas y algo de poca vergüenza.

Recordad, como Virgilio, que la fortuna favorece a los valientes, y saltad sin red al ruedo ibérico del columnismo, como maletillas que, más pronto que tarde, serán maestros de este hispánico género periodístico de Quijotes y Sanchos.

Empezáis un viaje que nunca concluiréis, pues si lleváis inoculado en las venas el virus de la escritura nunca podréis libraros de ésta. Así que, como en el poema de Cavafis, disfrutad de vuestro camino, de cada letra, de cada palabra, de cada aventura, sin temer a los lestrigones ni a los cíclopes, ni al colérico Poseidón,  pues seres tales jamás se interpondrán en vuestro destino si vuestro pensar es elevado, si selecta es la emoción que toca vuestros espíritus y cuerpos.

Que las musas os sean propicias, queridos camaradas.

 

Cristóbal Villalobos es profesor, escritor, historiador, columnista y gestor cultural. Escribe en ABC y Jot Down.

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