Columnismo

Entre dos luces

Aprender a ser socialdemócrata

05.05.2016 @pablomerinoruiz 3 minutos

El 20D ha cambiado a Pablo Iglesias. Esta mañana lo ha dejado claro en los micrófonos de la cadena COPE. Necesita que Podemos se acerque un poco a la doctrina de la socialdemocracia. Aceptar una entrevista con Herrera, Colmenarejo y, sobre todo, con Expósito es el primer paso. Parece demasiado tarde, pero ha decidido bajar el tono de su discurso político, la identidad de la formación morada desde sus inicios. Le convenga o no, parece lo más razonable para no convertir la política en un circo. Se arrepiente y asume que ha sido muy duro en estos meses, ¿nueva estrategia?

Desde el primer momento ha dejado claro que quiere pactar con el PSOE. Por activa o por pasiva van a tenderles la mano tras las elecciones. Podemos intentará unirse a Pedro Sánchez, desde la vicepresidencia, pero unirse. No lo oculta e invita a los demás partidos a presentar también su "candidatura de pactos". Hay que mojarse. Llama además a la unión de todas las fuerzas de izquierda para llegar al poder. La alianza electoral con Unidad Popular/Izquierda Unida -todavía sin confirmación oficial aunque bien encaminada- es buena muestra de ella.

Ahora trata alejar del debate a Albert Rivera, su rival en la carrera por convertirse en el aliado de los socialistas. De hecho, no mencionó ni una sola vez a Ciudadanos en la entrevista. Lo ve como rival y no, como antes, su compañero de regeneración democrática. Pretende marginarlo en el centro-derecha para apartarlo del escenario. Sabe que coquetear con el centro en este país es muy peligroso, sino que se lo pregunten a UPyD. Y precisamente peligro es lo que ya no siente por el PP al que "no quiere martillear durante la campaña, sería una torpeza".

El nuevo Iglesias socialdemócrata también renuncia a su pasado. Empezando por Venezuela y terminando por ETA. Se retracta de sus declaraciones hace un par de años en 13TV cuando dijo que prefería a de presidente a Maduro antes que a Zapatero. Abandona aquel lema, manido, de "Chávez vive, la lucha sigue". Eso no aporta ni votos ni dinero. O eso parece. No se ha olvidado tampoco de Otegi, al que dice no entender en su negativa a condenar el terrorismo etarra. Ha desaprovechado las muchas ocasiones que ha tenido para hacerlo. La guinda del pastel de los arrepentimientos la coloca Bildu. Confirma que nunca irá con ellos a las urnas en el País Vasco. Ahora bien, no descarta un posible pacto en el Congreso con ellos para llegar a Moncloa.

En definitiva, la búsqueda por la socialdemocracia. España necesita un presidente del gobierno moderado y eso es en lo que quiere convertirse Pablo Iglesias. Poco más de un mes tiene para hacerlo. El reto es ambicioso: mantener las confluencias, unirse con IU, sumar más diputados que en diciembre y conseguir un pacto con PSOE. Luchará entonces contra sus ansias de poder, sus chispazos populistas y la transformación de su discurso. En esta campaña electoral su tarea, además de conseguir votos e ir a la TV, no será otra que la de aprender a ser socialdemócrata.

Etiquetas, , , ,
Artículo anterior Artículo siguiente