Columnismo

Entre dos luces

Los Goya americanos

29.02.2016 @pablomerinoruiz 3 minutos

Anoche no conciliaba el sueño y me dio por ver "los Goya americanos". Parece que allí la gala anual del cine está hecha para que la gente la disfrute, incluso en otros países...  O no. De entrada eso de retransmitirla en otros lugares me confunde. ¿Se imaginan a la ESPN retransmitiendo en directo los Goya? Me da la risa solo de pensarlo.

Para empezar el premio que dan, el Óscar, no es un cabezón como el Goya. El Óscar es un señor elegante enchapado en oro de 24 quilates. ¡Sí señor, con poderío! Un galán con clase y estilo. Es más alto que el Goya y pesa más, a lo grande. Aquí, la estatuilla es el busto mal esculpido de un señor mayor mal peinado (un pintor como icono de un premio cinematográfico, apúntenlo) al que dejamos en bronce. Los hacemos así -feos- para que nadie quiera luego robarlos. Es por la seguridad de los galardonados y la de sus familias, nada más lejos.

Allí cuando los ganadores reciben el premio solo pueden hablar 45 segundos, no pierden el tiempo. Para dar agradecimientos hacen una lista y la proyectan en una pantalla, como el que pega un post-it en la nevera. Se creen muy modernos utilizando las nuevas tecnología. ¿Para qué van los actores entonces si no es para dar el coñazo con sus discursos? No hablan del IVA, ni de los recortes en ayudas, ni de lo duro y sacrificado de su trabajo,… Ellos prefieren hablar de los problemas sociales. ¡Valientes inútiles!

En España los premiados hablan todo lo que quieren y con su papel en mano, faltaría. Tienen todo el derecho a aburrirnos con sus sermones porque su opinión vale más que la de cualquiera, sobre todo la del presidente de la Academia. El excelentísimo director opina de todo: política, educación, inversión, medio ambiente, concesiones… Ellos orientan y deleitan al pueblo llano. Son la élite de la sociedad, la cultura y el progreso. Willy Toledo y su cuenta de Twitter nos marca el camino. No lo duden.

Eso de aprovechar la ocasión para sacar tajada es bueno, pero ingresar 83.8 millones de dólares en publicidad me parece un abuso. En EEUU utilizan la gala para obtener ingentes cantidades de dinero, algo inapropiado e inadmisible. ¿Hacer negocio para que el Estado no pague los costes? Un disparate. Aquí, al menos, conservamos algo de sentido común y dignidad. Aquí no se pone publicidad, se paga del bolsillo de los españoles, como debe ser. Nuestro cine, nuestro dinero. Marcando territorio.

El tema de la alfombra roja es quizás el “único” aspecto donde flojeamos. Ahí sí que nos superan, lo admito. La moda nunca ha sido lo nuestro, aunque hay buenos profesionales en nuestro país. A pesar de todo, el look de las Rachel McAdams o Jeniffer Lawrence en los Óscar no tiene nada que envidiar al de los Goya. Busquen y comparen, a ver quiénes va más a la "moda". Ahora bien, los guionistas que no desfilen, por si acaso. Mejor que entren por la puerta de atrás que su opinión no importa tanto a las cámaras, ¿verdad?

Entre espectáculos en el escenario, bromas con el público y los premios a las películas, el programa engancha. Una pena que no estuvieran los verdaderos Goya en antena, ellos sí que cumplen su cometido y hacen que caigamos redondos en el sofá. Por cierto, también eché una cabezada (o dos) cuando vi en el cine una de las películas ganadoras, “El Renacido”. Por esto y más les digo que los Óscar están sobrevalorados. Hagan lo que hagan, para mi seguirán siendo siempre "los Goya americanos".

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