Columnismo

Entrevista ficticia a Paco Umbral

24.04.2017 @emilioarnao 4 minutos

Jesús Nieto Jurado, ese gitano de Málaga y gran amigo mío de cuando cantábamos en la Tuna de Valladolid, en este X Aniversario de la muerte de Francisco Umbral, vamos a verlo a su dacha de Majadahonda. Paco viste albornoz blanco y unos zapatitos de Fred Astaire. Tiene farangitis, por lo que se rodea la garganta con su gata Loewe. Llegamos tarde porque antes hemos hecho tiempo en un puticlub de la carretera de Majadahonda. “Perdone, Paco, pero estábamos con las jais en sus chabolas”. “No pasa nada, yo antes también les hacía uso, pero ahora tengo la picha para tirársela a los gatos”. Nos sentamos alrededor de una mesa redonda y Paco se tumba en su sillón de mimbre mientras pone las piernas sobre la mesa. “Suelten la entrevista, mozos”.

Arnao- ¿Usted está muerto o no está muerto?
Umbral- Sí, me morí un día, ahora hace diez años, pero he regresado para seguir leyendo a Proust y para seguir tomando Viagra.
Nieto- ¿Les siguen gustando las nínfulas?
Umbral- Claro, claro, por ellas también he vuelto. Yo soy un menorero y a mí a las niñas yogurinas me las gusta fornifollar debajo del pinabeto. Vienen a verme para hacerme fotos, tesis, poemas, cosas, pero yo me las beneficio así a tenazón, a tenazón, como si fueran todas Rimbaud.
Arnao- Rimbaud es la protagonista de su novela “La bestia rosa”. ¿Volvería a escribir esa novela?
Umbral- Claro, claro, de hecho mientras estaba en este tiempo en el nicho con la Olivetti ya le he dado cien páginas. A las nínfulas les gusta mi desnudez, mis manos obreras, mis farangitis, el whisky que sigo bebiendo. La muerte me ha enseñado a escribir con calcetines en las manos, por cierto, caballeros, ¿quieren tomar algo?
Nieto- Yo un bourbon con tocinete.
Arnao- Yo un biberón.
Umbral- ¿De leche de cabra o de tetilla de parturienta?
Arnao- Nada, me basta con semen de caballo. Por cierto, Paco, ¿sabes que he sacado un libro sobre nuestro común amigo Raúl del Pozo?
Umbral- ¿Cómo tilda?
Arnao- “Raúl del Pozo. La prosa canalla”.
Umbral- Me da buen sabor. Raúl es un gitano de Cuenca que escribe maravilloso, un gentleman soviético, un anarco de un barroco preciosista. Una vez que entramos en la cafetería del Congreso me dijo: “Entrar contigo del brazo aquí, Paco, es como entrar con Marylin Monroe”. Es el gran parto del nuevo periodismo español.
Nieto- Raúl cogió tu columna cuando te tomaste estas vacaciones de la muerte.
Umbral- Sí, y ha conseguido que los cojones le cuelguen como las casas de Cuenca. Es un caballero, ya digo, somos íntimos y me gusta mucho su prosa aceitunada y su quevedismo. Un día lo van a meter preso en San Marcos de León, como al cojo espadachín. Tiene mucha cultura y es un dandy de Vallecas.
Arnao- ¿Qué prefiere una mala crítica o aquellas hostias que le daban en la Cervecería Alemana los fascistas italianos?
Umbral- Ni lo uno ni lo otro. Lo que prefiero ahora es que me dejen en paz con mi automoribundia y con mi prosa. Me queda por escribir la tercera parte de “El Quijote” y los seis volúmenes más que no pudo acabar Proust. Por cierto, por lo que veo ustedes, siendo jóvenes, saben mucho de mi vida. ¿Es que me han leído?
Nieto- Todo.
Arnao- Somos los maricones de su prosa. Lo amamos.
Umbral- Si quieren pueden quedarse aquí a vivir conmigo en mi dacha. Necesito a un jardinero y a una trotaconventos.
Nieto- Contigo hasta la próxima muerte, Paco.
Arnao- A mí me basta con dormir encima del pinabeto del jardín. Sé cantar como un ruiseñor y por las mañanas puedo ir en monopatín a llevarte el artículo al periódico. Me gusta ir en monopatín por la autopista, así en dirección contraria, para tocarle los huevos al director de la DGT, el del pisito.
Umbral- Desde que he vuelto me he dado cuenta que este país necesita que lo pise un elefante, o mejor, el periodismo de pedrojota. España ya sólo es una puta de la Casa de Campo, con mucho respeto para mis hetairas.
Nieto- Ah, Paco, cómo lo sabes, España es una mierdecita de picalagartos.
Arnao- Paco, todavía estoy esperando mi biberón.
Umbral- Es que estamos masturbando al caballo.
Arnao- ¿Llamamos a Raúl para que se venga a vivir con nosotros?
Umbral- Ya tenía que estar aquí.
Nieto- Entre los cuatro podemos dedicarnos al gansterismo de la prensa española.
Umbral- Ahora me dispensaréis. He quedado con una yogurina.
Nieto- ¿Podemos hacer fotos del encuentro?
Umbral- Nada de fotos, llamad a Antonio López para que pinte el fornicio.

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