Columnismo

Fantasmas en el confesionario

¿Por qué algunos dicen que el columnismo es una mierda?

16.03.2017 @juanromerafadon 3 minutos

Es 14 de marzo y hace un frío del carajo. El grajo vuela a nivel del mar y el veranillo de San José se ha resguardado en el programa electoral de Podemos en las europeas. Nadie sabe dónde quedó aquello. Llueve como en aquella historia de García Márquez en la que durante cuatro años no cesó de caer agua. En esta ocasión solo fueron un par de horas. Llego a un sitio cerca de la universidad que se llama Contenedor Cultural. Me parece un rotundo presagio del destino futurista de la cultura. Resulta curioso que todo ese montón de chapa tenga un letrero con luces de neón rollo Las Vegas. No sé, es cómo cuando un carca te dice: "Qué, ¿salimos de marchuqui?". Pues eso mismo. Aquel montón de chapa se encuentra integrado entre árboles y plantas. Y mucho barro. A lo lejos veo a un hombre que anda sin paraguas, con un polar del Quechua al más puro estilo 15-M, y unas botas de senderismo. No lo reconozco a la primera. Me imagino que será el jardinero. Luego, al ver que no tiene mucho pelo, caigo en la cuenta de que es Jesús Nieto Jurado. Resulta que este hombre tan polémico imparte un taller sobre el columnismo y no sé qué otra cosa del género total. Digo yo que se referirá a la hibridación falovaginotuda. Afortunadamente no está solo, y le acompaña en aquella aventura Cristóbal Villalobos; un tipo también curioso que lleva "barba aristócrata", reconoce. A mi me da miedo meterme en semejante entramado, pero la curiosidad me puede. Son los mayores expertos en columnismo español menos de 35 años. Algo saben de lo que nos van a hablar.

Nos encontramos en un contenedor (cosa lógica teniendo en cuenta el sitio en el que estamos) en el que hace más frío que en la calle. Igual que en la novela de Agatha Christie, somos 10 en aquel espacio tan claustrofóbico con luces de quirófano y temperatura de morgue. Parece que nos hemos puesto de acuerdo, pero somos una clase cremallera. Todo apunta a que defenderemos la igualdad desde el columnismo pero, antes de la media hora, Jesús Nieto ya ha hablado del "resurgimiento del feminazismo". Sin embargo, este hombre encuentra en la técnica de la morcilla, y la escritura móvil, las claves del columnismo actual. Lo último, redactar en el teléfono, se lo enseñó Jabois. Claro está que la verdadera razón de ser del columnismo, y del periodismo, está en ser gallego. Y en la retranca. Cristóbal Villalobos hace honor de sus capacidades como profesor, como historiador y como escritor en ABC. Se justifica diciendo que también colabora con alguna revista de Público a lo que yo miro extrañado. Sin embargo, y durante algunas horas, se va sucediendo un sinfín de nombres que son el pasado, el presente y el futuro del columnismo. Olviden esto último. Se hacen referencia el uno al otro con siglas: "Que si CVS por aquí, que si JNJ por allá...", pero así van pasando las horas, entre enseñanzas y bromas que solo entendemos algunos pocos. Todo finaliza en la verticalidad de la literatura, en la búsqueda de un eje que centre lo divagatorio y en la literatura de periódicos.

Y después de todo esto se preguntarán el porqué del título de la columna. Dicen que unas de las claves es saber coger un titular que invite a pinchar en el enlace directamente. Simplemente quería probar el grado de efectividad de esto mismo. No, el columnismo no es una mierda. El motivo de su persecución supongo que está en que se ha desvirtuado. O que no gusta ver como uno ocupa una página de un periódico a cambio de una paguita que actualmente es casi limosna. Ciertamente, desconozco el motivo. El caso es que me venía bien titular así. Mis disculpas por haberles "engañado". Todo era un experimento social.

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