Columnismo

La juventud y otras columnas

Gente que llora

27.11.2016 @dpelagu 2 minutos

En el siglo XX era el Comunismo, y el Comunismo era con Fidel, y el Comunismo era Fidel.

En el XXI es otra cosa. Domingo, lloros. A la muerte de Franco. Martes, lloros. De famosos en Masterchef. Miércoles, lloros. A la muerte de la ya mártir Rita. Viernes, lloros. Aunque estos tienen sentido. Sábado, lloros. A la muerte de Castro. Vivir es ser en un carrusel, en el que se van alternando los turnos de lloriqueo. Hoy le puede tocar llorar a un comunista, el otro día a un famoso y cocinero, que mañana quizá le toque a usted. De tanto llanto, al tiempo no le queda más remedio que poner nubarrones para disimularlo. En Málaga nos están dejando los coches como una patena.

- Fidel ya acabó hace mucho.

La que habla es Nelida Piñón, invocada por El País. Hay algo ciertamente entrañable en un anciano con camisa de cuadros y chándal de Adidas, como si las cosas de la vida, incluido el comunismo, ya no fueran con él. Yo no soy comunista, pero soy chandalero, así que sí que se me va un referente. A Fidel la puso la CIA cianuro en el batido para no conseguir nada, y ahora que se ha muerto en la cama, sobrevuela la impresión de que ya lleva varios años muerto y en chándal.

- Con la muerte de Fidel, se acabó el siglo XX.

Ahí va, Claudia Piñeiro. ¿A ti también te ha traído Cebrián? Pues a ver cómo os ponéis de acuerdo Nelida y tú. A lo mejor es que el XX murió hace ya un tiempo y se llevó a Fidel con él, aunque dejó un cadáver que todavía no sabía que estaba muerto. El PP lamenta lo suyo, lo de Castro y lo de esa señora que usted menciona pero ya no forma del partido, porque había algo de Fraga en Barberá y algo de Manuel en Fidel.

De primeras Castro no era comunismo, pero de últimas el comunismo ya sólo era Castro. Hoy se murió el socialismo y por la tarde, como Kafka, clase de natación. Yo lloro, tú lloras, todos lloramos, decía Enrique Ruz. Cada vez en la vida pasan más cosas, se muere más gente, y a mí me da más igual. Aquí ya cada cual llora a quien le da la gana.

Artículo anterior Artículo siguiente