Columnismo

La voz a ti debida

Es Nochebuena, y sería absurdo discutirlo

24.12.2017 @santiago_mruiz 2 minutos

Es domingo y es Nochebuena, sería absurdo discutirlo; y ayer nació Juan Ramón Jiménez. Se huelen las sonrisas recién hechas y los abrazos y besos de los reencuentros, los pensamientos en memoria de los que se fueron pero jamás están ausentes —el mejor legado es el recuerdo—. También, se oyen las carcajadas de esta noche que están por surgir y el papel de regalo —y el roce entre los dedos de las manos que los dan y las de los que lo reciben—. De nuevo, una sonrisa lejana, que es la misma que hace años y será la misma siempre: la de la ilusión. Hoy es un golpe a la rutina y al suplicio; una pequeña chispa de esperanza y bondad.

No importa ya el resultado electoral en Cataluña ni la madre que los parió. No importa el mundo alejado que hay más allá del umbral de la puerta ni el ruido diario. Lo importante, hoy, son las personas que están dentro de casa o del alma. Quienes se sentarán al lado a la hora de cenar y quien espera una llamada, aunque sea un segundo, por teléfono, por la maldita distancia que se interpone entre los corazones. Aquéllos que están fuera. El tenso silencio que se genera en la mente mientras el aparatito produce los pitidos de esa llamada y se espera una respuesta rápida. —Que lo coja ya—, se piensa entre el deseo y la tortura.

Aún no sé cómo se presentará el día —escribo estas líneas a las once de la noche de ayer— pero sé que será como lo escribe Juan Ramón en Platero: «Es tarde de Nochebuena, y un sol opaco y débil clarea apenas en el cielo crudo, sin nubes, todo gris en vez de todo azul, con un indefinible amarillor en el horizonte de Poniente». Quizá lo haya visto ya o lo quiera ver porque es Navidad y si todo va bien, hoy cuesta menos ser feliz. El 26 Dios dirá. Pero entre hoy y mañana, como escribió el amigo de Platero: «¡Invierno con cariño! ¡Nochebuena de los felices!».

Algunos niños no tenían Nacimiento y Juan Ramón les daba a Platero para que jugasen con él; yo doy este pequeño artículo. Quizá pueda doblar alguna esquina, como ave fujitiva, para cantar en una rotativa.

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