Columnismo

No leas esto

La hipoteca de Ferraz

05.10.2016 @caguecast 2 minutos

¿Alguien sabe qué ha pasado, está pasando y pasará en Ferraz? De la riña tumultuaria (siempre he tenido ganas de usar esta palabra) de la semana pasada al desconcierto tras la lapidación de Pdro en el Comité Federal, cunde el pánico entre los socialistas españoles. Incluso tú, que puedes estar más o menos informado, tienes que reconocer que te has enterado de la misa la mitad, no vayas de analista político e insider. Hay que ser más humilde.

En este apasionante nuevo capítulo de House of Cards a la española, mezclado con algo de Humor Amarillo y Gym Tony (por eso del esperpento conchabado con una vergüenza ajena divertidísima); el PSOE se ha mostrado cómo se lleva encontrado desde hace ya años: en una situación lamentable.

Resulta que los problemas en el territorio comanche trascienden más allá de los puramente políticos, que no son pocos como ya se sabe. La sede del partido, el cuartel general de la Socialdemocracia y el Bienquedar, peligra. Según los interventores del Tribunal de Cuentas, a duras penas se consigue frenar el déficit causado por el desencanto electoral, y que “llegar a sólo 85 escaños ha sido duro, pero si se baja de ahí no queda nada para recortar con lo que para sostener la organización, habría que tomar otro tipo de medidas que serían traumáticas como la venta de incluso la sede de Ferraz”. Rebajado el tipo de interés a la mitad, se deben 75 millones de euros. Ahora calcula el equivalente en chicles Happydent.

Decía Pablo Iglesias que la independencia de un partido político se debe a unas cuentas saneadas y libres de los poderes fácticos. Literatura sería que se produjese el lanzamiento de Ferraz, para poner al PSOE en un barrio acorde a sus siglas. “A las mariscadas”, que decía Felipe González.

Y también decía Susana Díaz que aquí manda su susi. Bueno, no lo dice directamente, pero como si lo hiciera. En Andalucía hace ya tiempo que apenas se le ve en los medios por algo relativo a la Junta, así que probablemente ya no le interese tanto la comodidad de la tierra de los ERE. Pero si la jugada le sale mal y todo se desmorona, lo mismo le pide el número al repartidor de pizzas que se presentó en la sede, a ver si le apaña una carta de recomendación. Incluso pedirle a Esperanza Aguirre un cursillo rápido de conducción temeraria.


P.S. De la misma forma que he condenado el terrorismo o la violencia machista, aprovecho la oportunidad para proclamar otra injusticia social. Desde la cúpula de El Reverso, exigimos el cese de la actividad de la productora responsable y la destrucción de todos los capítulos de Gym Tony.

Etiquetas, , , , , , , ,
Artículo anterior Artículo siguiente