Columnismo

Pan y vino

No hay cambio a la vista, Palestina

17.05.2018 @@_samuelruiz_ 3 minutos

“Lo siento, caballeros, pero he de atender a cientos de miles que ansían el triunfo de los sionistas; no tengo a centenares de miles de árabes entre mis votantes”. Parece que la mayoría de los mandatarios estadounidenses tienen el mismo peluquero. Truman parecía algo más creíble en este discurso, pero era una excusa más para dar vía libre a la inmigración judía hacia Palestina. Trump es impredecible. Pero lo que está claro es que la llamada “Declaración de Balfour” firmada en 1917 cumple 101 años incumplida. Si el pueblo palestino ya ha sido en numerosas ocasiones relegado a la última letra del abecedario, el presidente del tupé acaba de ponerle la guinda al pastel: la Embajada de EEUU se traslada a Jerusalén. Una maniobra vista por el pueblo invadido como el fin de las opciones sobre Alquds. Y para evitar olvidar el lugar más sagrado de la Tierra han rebuscado en los cajones. De nuevo son tirachinas invadidos contra un gran arsenal armamentístico invasor. Quien financia ya sabéis qué champú usa.

Hay analistas que mantienen la esperanza de que cese el derrame de sangre en Palestina –ya son alrededor de 60 los palestinos asesinados–. Que tensar al límite la situación desde la hoja caótica para después negociar la paz no parece que sea el objetivo de Trump. La cosa parece enfocar más hacia un ajuste de cuentas con el lobby judío AIPAC y la búsqueda de nuevos votantes caóticos: el pueblo judío y los cristianos a favor del traslado de la embajada. Ya tendrá tiempo Netanyahu para mandar limpiar la sangre, que ya ha afirmado que derrama. “Es que si no es así no nos hacen caso”, vino a decir. No le salen nada mal las cosas, compró el Giro, que recorrió tres etapas en Israel, y ahora le cacarea a Europa para ganar la Champions de la Voz –de la moda de los gallos en Eurovisión hablaremos otros día–. Un gran favor para los docentes del mundo, que ahora lo tendrán más fácil para explicar qué es eso del bulliyng sobre el que canta Netta. Lo de los otros los del amor tienen menos explicación.

Poco cambia en el lugar más sagrado del planeta. Se fue al huerto y nos dejó el marrón a nosotros. Veinte siglos después aún no hay consenso, comprensión, ni paz. El odio al diferente y la invasión se impone a la fuerza. Con armas, con misiles, con aviación y con la más alta tecnología militar. Periodistas agredidos, inválidos tiroteados, bebés asesinados y resoluciones de la ONU incumplidas. Sangre inocente. Mártires –o títeres– de un líderes que les indica quiénes son y contra quiénes ir. El cerebro vino para arrojar lógica y razón a los conflictos, pero en el combate con las pasiones a menudo sigue perdiendo.

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