Columnismo

Políticos en el infierno

Cartografía de Pedro Morenés

05.09.2016 @emilioarnao 3 minutos

Este guacho ya grandote resulta que ha sido ministro de Defensa habiendo anteriormente participado en empresas en las que la institución política del Gobierno coadyuntaba con ellas. Morenés en este sentido tiende a una presunta corrupción que ya fue intuida cuando regresó después de que en 1996 fue nombrado por Eduardo Serra Secretario de Estado de Defensa. Pero ahí no acaba su actividad dentro del mundo de las pistolas y los tanques, pues en 2000 fue nombrado Secretario de Estado de Seguridad en el Ministerio de Interior, y más adelante Secretario de Estado de Política Científica y Tecnológica en el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Antes de ser elegido por el siempre Barbaroja don Mariano Rajoy Brey como ministro de Defensa en la L Legislatura, volvió al sector privado relacionado con el gran empresariado y, sobre todo, a partir de 2009 como Presidente del Consejo de Administración de Construcciones Navales del Norte, y en 2010 director general para España de la empresa paneuropea de misiles MBDA.

Su relación con la entidad Instalanza, S.A., que es la encargada de construir bombas de racimo, le condujo a relacionarse con Muamar el Gadafi, quien por entonces estaba masacrando a las tropas rebeldes en la ciudad de Misrata. Esa actuación obtuvo por parte del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero la destrucción de todas las bombas de racimo en el país, ratificando dos años más tarde la Convención de Dublín. Pero Morenés e Instalanza, de quien era consejero de Administración de dicha empresa, realizó una reclamación por responsabilidad patrimonial contra el Estado. Morenés resulta que va, coge, interviene, se pronuncia en favor de las uvas mortales de racimo por propio beneficio para la empresa en que trabajó. La reclamación fue desestimada por el Gobierno de Zapatero, pero Instalaza interpuso recurso contencioso-administrativo. La Audiencia Nacional en 2013 notificó lo siguiente: “desde el Ministerio de Defensa se han seguido impulsando contratos de suministro de municiones convencionales y de desmantelamiento de municiones de racimo con INSTALAZA, que le ha supuesto una facturación no prevista”.

Por lo cual Morenés, que ahora es alto como una explosión en medio de Libia, estuvo en el meollo del bollo del cogollo de la cotorra, favoreciendo presuntamente a su actividad privada gracias a su conexión con la gobernabilidad. El PP tiene erizos por todos los culos del mundo y el del ministro de Defensa en funciones es tan grande como un zeppelín o como los puros que se fuma Rajoy. Menudo habano tiene Brey con Morenés. Que dios y las vírgenes de Fátima Báñez más las de Jorge Fernández Díaz les coja confesados a todos estos elementos con árboles y bosques y arañas y penes flácidos relacionados con la empresa privada. Continúa el acto corrupto tal que la Roma de Nerón. Morenés es un Nerón que por él daba ardimiento al Parque del Retiro. Morenés es un esperpento con soga al cuello que se tiene que lavar con lejía toda esa actitud energética y de militarización sangrienta que cubre su cuerpo como un explosivo rodeando la cintura de algún joven del Estado Islámico.

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