Columnismo

Políticos en el infierno

Entrevista ficticia y sarcástica a Irene Montero

29.06.2017 @emilioarnao 4 minutos

Nos encontramos en la cafetería Nebraska de la Gran Vía. Llevo esperando a Irene Montero más de media hora. Por fin aparece. Viene vestida de chica de ballet clásico y con el pelo verde, a lo Baudelaire; “Disculpa el retraso, pero me he entretenido haciéndole la coleta a Pablo”. “Tanto tardas en hacerle una coleta”. “Bueno, es que no es sólo una, la de abajo necesita más complementos de aderezo”. “¿Es que Pablo tiene tanto pelo en el cuerpo?”. “Uff, ni te lo imaginas, viene del homo erectus”. “¿Podemos iniciar la entrevista”. “Cuando quieras, déjame que me quite las zapatillas de ballet, que tengo un juanete que ¡vive Cristo¡ lo que me jode”. “Vamos allá, pues”.

¿Por qué os deshicisteis de Íñigo? Daba buena portavocía.

Íñigo es puro infantilismo. La gente no se lo creía. Además, para que veas, acabó la carrera de Ciencias Políticas con una Tesis sobre “El liberalismo económico en la Escuela de Chicago de Zipi y Zape y sus consecuencias actuales”. ¿Te das cuenta de su infantilismo?

Pero en la voz da todo un hombre.

Íñigo no es un hombre, sino un niñito aventajado que todavía cree en Los Reyes Magos, en la cigüeña o en la pureza de las vírgenes.

Ya que estamos, ¿cuándo perdiste tú la virginidad?

Antes de mi primera menstruación. Por eso soy tan adelantada.

¿Con quién fue, si puede saberse?

Con un heroinómano que vendía burros de trapo en El Rastro.

¿Quién te enseñó a hablar así de bien?

Los burros de trapo de aquel con el que perdí la honra.

¿No te parece que todos los políticos son burros de trapo?

En efecto, todos menos nosotros. Podemos ha conseguido transformar el lenguaje de los burros por los gritos de todas las amantes que tuvo Mao Zedong.

¿Es Pablo un Mao Zedong en materia de sexo?

Efectivamente. Yo capitaneo un harén que ha surgido entre las estudiantes de la Complutense -todas vírgenes- a partir de esa orgía que nace siempre entre el totalitarismo, el poder y el sexo.

¿Y no te sientes engañada? ¿No tienes celos de todas esas yogurinas?

Yo soy la Simone de Beauvoir de Pablo, quien tiene de Sartre esa libertad de la libido. Nuestra relación es pura intelectualidad.

No me vengas con maldades.

Bueno, a veces, antes de entrar en la Cámara Baja, en el baño del Parlamento hacemos tocamientos, pero todo muy ingenuo. Sólo tocamientos. Te doy mi palabra.

No me jodas, Irene, que con los tocamientos es como se consigue que el esperma fecunde un óvulo.

Yo nací sin óvulos. También nací sin vulva. Todo lo que entra en mí lo hace por mi boca. De ahí que sea tan poderosa en mi oratoria.

Desde luego que oraste muy bien el día de la moción de censura. ¿Habías tomado algo?

No uso drogas. Sólo redbull y un vasito de absenta. El ajenjo es legal. Bueno, soy una mentirosilla: también ese día tomé LSD y metaanfetamina. Todo lo artificial proviene de lo natural. Yo soy una diosa maya que quiere conectar a todo momento con el Universo. Además, que sepas que todos los del Partido Popular le dan a la coca, como Sigmund Freud.

¿Necesitan los del Partido Popular pues un psicoanálisis?

No es necesario. Nunca saldrán de sus neurosis ni de sus psicosis. Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal deberían internarse en un centro de desintoxicación.

¿También Rafael Hernando? En la moción se mostró contigo como un chulapo de Lavapiés.

Ese caballerete, según yo sé, organiza cada miércoles un Club des Hashischins en su despacho. A mí alguna vez me ha invitado.

¿Y has acudido?

Ya te he dicho que yo soy una diosa maya. No me ajunto con machitos que hacen culto al pene.

¿Pero no lleva Pablo un pene pegado siempre en medio de la frente? ¿En qué quedamos?

Lo que lleva mi Pablito en la frente es una espada de los Templarios con que cortarle los genitales a toda esa tribu del Partido Popular.

¿A Mariano también?

Mariano es impotente, pobrecillo. Por lo tanto le respetamos esa erótica de eunuco que tanto lo vulgariza.

¿Algo más que añadir?

No, sólo que, si quieres, me acompañas a Sol. He quedado con el Consejo Ciudadano de Podemos para bailar “El lago de los cisnes”.

¿Viene Pablo?

Pablito es todos los cisnes. Yo sólo soy su lago lleno de sangre de menstruación.

¿Pero no hemos quedado que no menstruas?

Ya te digo que soy una mentirosilla. Tengo la vulva más grande que la de Mata Hari.

¿Me la puedes enseñar?

Y una mierda. Soy una diosa maya pero no una gilipollas. Que te jodan.

Tengo LSD, ¿quieres?

Vale. Pero que te jodan.

Te amo, Irene.

¿Quieres que te haga una coleta?

No ves que soy calvo.

¿Por abajo también?

No.

Pues venga, que te voy a hacer una rasta. Algo muy artesano. Algo muy maya. Ya te digo. Venga, bájate los pantalones que tenemos prisa.

¿Vamos en taxi a Sol? Estoy cansado.

Nada, nada. Te llevo a lomos. Yo soy la yegüa de España.

Yo quiero ser tu caballo.

Ándate con ojo que te doy un par de hostias aquí mismo.

Vale.

Hostias, pero si tienes ladillas.

Nadie es perfecto.

Artículo anterior Artículo siguiente