Columnismo

Políticos en el infierno

Fonografía de Cristóbal Montoro

20.06.2016 @emilioarnao 3 minutos

Yo no sé aun sabiendo muchas cosas de qué siempre se ríe este arate que es Cristóbal Montoro. El pobre hombre va por ahí, por Celtiberia, ajustando el déficit como si ello fuera una meretriz solicitando sus servicios para caballeros. Montoro y su montería es el peor ministro de Hacienda que ha tenido la ya ajada democracia española, pues que a costa de sus recortes la ciudadanía goda se ha empobrecido hasta en el alma del diablo. Los recortes de Montoro -nunca a la Banca ni a los grandes empresarios- han cancelado la sonrisa de un país que ahora pide Unidos Podemos. ¿Por qué? Sencillamente yo lo diré mientras voy diciendo en este artículo destructivo contra la cúpula del Partido Popular. El porqué de los navajazos sociales sólo se deben a la puesta de rodillas de todo un gobierno en favor de un europeísmo que tiene en la Troyka su virgen alada o su novela gótica escrita por De Guindos -otro día me ocuparé de este personaje- Pero estamos en Montoro y su montería. Sigamos, pues.

Cristobalito mal moño ha jodido la economía social dando como consecuencia esta pobreza extrema en que estamos renegridos los españoles que amamos España pero no a su Administración. El justo reparto del parné el risitas de Montoro lo ha rescindido con sus intervenciones desgracias en Los Jerónimos. Montoro, pota de los presupuestos generales, ha beneficiado con esa crónica negra que ha sido la amnistía fiscal a sus domadores de leones, a sus conductores de Ferraris, a sus putas tristes tal y como escribió Gabriel García Márquez.

Montorito es una especie a extinguir, pues que ya no quedan personajes novelescos ni líricos que se le asemejen ni siquiera en la fealdad que reparte. Es feíllo el hombre. Nunca hemos conocido en democracia un ministro tan desafortunado de jeró como Cristóbal. Le faltan los dientes, usa gafas de Mortadelo, es bajito como un cáncer de próstata, ríe como las hienas, aparece en las televisiones con una jerga chula y de requesón. Cristobalito mal moño nos ha desahuciado a la mayoría de los españoles, por eso mismo y no por otras liendres es por lo que le solicito que tras el 26J desaparezca de Celtiberia y se vaya a cazar elefantes a África con el fue nuestro rey transicional.

Yo quiero decir aquí muy alto que Montoro es una hiel que nos sale por la garganta, un pedo seco que ha incendiado, miércoles tras miércoles o viernes tras viernes, el Congreso de los Diputad@s. No hay ley que pueda juzgarlo como bueno, pues que toda su maldad ya está realizada tal y que se tratase de una lectura de Maquiavelo. Tras el 26 me gustaría no ver nunca más al risitas y que su cargo lo ocupe alguien con mayor inteligencia, con más universidad universal, con más estrellas pululando en los cielos de Madrid. Montoro es una bombona de butano a punto de explotar. Vayan allá esas pícaras, que diría Quevedo. El montorismo al Manzanares con las ocas y la Hacienda Pública en manos de todos aquellos que realmente quieren y desean regenerar y cambiar un país que se ha quedado sin compresas y hasta sin carne de cerdo trinchada. Todo es puerco, como uno de los cuadros que tengo en mi casa pintado por mi amigo cubano Iran Plata. Los puercos no saben fornifollar.

Etiquetas,
Artículo anterior Artículo siguiente