Columnismo

Que no se diga

El líder O'Google

22.09.2016 @jorgefrances 2 minutos

“Redirect method” es uno de los últimos retos de Google. Un sistema en pruebas diseñado para combatir en Internet al terrorismo yihadista. Su combinación de algoritmos detecta la búsqueda de material de captación de organizaciones como el Daesh y contrarresta su propaganda mostrando al usuario otros vídeos y artículos que desmienten con datos las consignas más repetidas por los captadores. Es una guerra del siglo XXI, una batalla por influir en el pensamiento de los individuos que transcurre sibilina y silenciosa paralelamente a la destrucción, los disparos y las bombas. La maquinaria “hollywoodiense” de publicidad del Daesh contra el Gran Hermano.

“Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado”. Es un breve fragmento de “1984” de George Orwell que pareciera escrito para la dictadura a la que nos hemos sometido voluntariosamente con el avance tecnológico. El líder O'Google es una  Hidra capaz de controlarnos, analizarnos e incluso predecir nuestros próximos movimientos. Sabe en todos los sitios donde hemos estado, nuestros intereses a través de lo que hemos buscado, todo lo que compramos o nuestros gustos y aficiones. Controla el pasado sin pudor ofreciendo determinados resultados para nuestras búsquedas y dirigiendo con mano de seda gran parte de nuestro conocimiento y nuestro comportamiento.

Incluso se ha apoderado de la memoria. El desdoblamiento digital al que nos hemos entregado a través de las redes sociales le regala cada segundo fotografías, vídeos y cualquier documento difundido en Internet. Te conoce tan bien que hasta puede destruirte y obligarte a suplicar tu “derecho al olvido”. El rastro diario que dejamos en la dimensión online es el arma más poderosa jamás inventada. Tanto que nuestro “yo digital” es más relevante y perenne que todo lo que hagamos en mundo real. 

Vivimos abrazados a Google (tiene una cuota del mercado de las búsquedas del 90% a nivel global, de más del 95% en España) por eso quizá no es extraño que se nos presente además como el héroe capaz de parar la difusión del radicalismo, una amenaza real y sangrienta que todavía no sabemos cómo combatir. Pensarán que si los gobiernos no pueden, los ejércitos no pueden... a lo mejor nuestro dios Google sí.

Aunque cuidado con dejarnos nuestra libertad, nuestra seguridad, nuestros recuerdos al cuidado de un perro guardián cosido con ceros y unos. Esta semana  hemos sabido que el invencible algoritmo distorsionó la cabeza de una vaca que pastaba junto a un río de Cambrigde dentro de su programa de protección de la intimidad.

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