Columnismo

Un legado de talento

10.11.2018 2 minutos

Al fondo de aquella clase de primero, un tipo muy alto y con voz grave, tenía pinta de sabérselo todo. Le preguntabas y sí, claro que se lo sabía: se notaba la voraz lectura de libros y periódicos. Otros dos, en tercero, venían a clase con obras maestras de papel en la mano. Estos son tres tipos muy raros. También excepcionales. Son altos y con una vocación increíble por la entrevista a fondo, la crónica de largo aliento, el gran reportaje, y el articulismo. Se llaman Demófilo, Juan y Jorge. Es el triplete de El Reverso.

Como si estuviéramos en un funeral estadounidense, hemos celebrado el ocaso digital de su hijo periodístico. Es hoy, podría haber sido hace unos meses o quizá nunca. Ellos quieren poner fin y dejar un bonito cadáver siempre disponible para el lector. Miran ya otros horizontes, otras metas. Sueños de veinteañeros con ganas de contar historias más pendientes del cómo que del qué.

Con 18 años abrieron un medio de comunicación que pocos veían claro. Ni dos meses van a durar. Se cansarán en un año. ¿Cómo esos jovenzuelos se atreven con la opinión cuando primero tendrían que empezar por aprender a escribir una noticia? Nada de eso ocurrió. Ese maldito pesimismo de tanto prestigio.

Enemigos de la pirámide invertida, viciosos empedernidos de los textos largos, amantes furibundos de la primera persona, del valor de una firma en el periodismo. También del reporterismo. #NiundíasinElReverso.

No, no ha sido una camino fácil, ni lo será a partir de ahora, también para otros guerreros de su universo de pluma y teclado: Pablo, Maribel, Princesa, Suvires, Carlos… o Samuel y Santiago. El periodismo es una carrera larga, una maratón, repleta de vallas, obstáculos, baches y sinsabores. También de alegrías, felicidad incontenida y triunfos perecederos. Siempre merece la pena. El periodismo es lo más parecido a la vida.

En El Reverso han conseguido que columnistas de postín reconozcan su capacidad para el género del yo, de la mirada personal sobre un personaje, un hecho, una anécdota. Periodistas a punto de graduarse que emularán su elevada estatura física y harán cosas grandes en este oficio, a pesar de todo, tan maravilloso y único. Nos vemos en la redacciones y en la calle. Dejáis un legado de talento.

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