Cultura y sociedad

The Loud Residents, la comuna del rock malagueño

Un grito de socorro en una isla desierta, como cuando Sixto se deja la garganta gritándonos a todos 'Are you insane?'

24.10.2017 @dpelagu 4 minutos

Por si alguien creía que The Loud Residents habían cambiado, su concierto comienzo con un redoble de doble mastodonte de percusión y explota. La guitarra suena más sucia que nunca, el bajo más rápido, las baterías indudablemente más potentes. Con dos miembros nuevos, Jorge al bajo y Carlos a la segunda batería, dicen que han grabado en Sevilla su último disco y que es más melódico, pero en directo no se ha perdido ni un ápice de energía en la transformación realizada. Sixto; guitarra, frontman y alma máter de la banda, nos confirma esa intuición: “The Loud Residents en directo son más enérgicos que en el disco. Es una doble experiencia”.

Mientras llega su LP, que se espera para el nuevo año con un par de adelantos, el directo viene para saciar la sed de un público joven y fiel, que espera haciendo cola en la puerta de la sala 'Velvet' de Málaga. “¿Y, cómo suenan estos 'Ruidosos Residentes'?”, pregunta una relaciones públicas del bar más cercano a un joven fan. “Una referencia puede ser Nirvana”, le responde Jose Luis, estudiante de Periodismo. “No sé quiénes son esos”, responde la RR.PP., y se va. Jose Luis no pierde su entusiasmo: “Me gustan que sean de Málaga y que son muy cercanos que su gente. Los Loud Residents siempre me han calado. El grupo es tu colega y la gente que va a verlos son sus colegas”.

— Ahora vamos a tocar una versión de una canción de un señor que se ha muerto.

— ¿De qué se murió, Sixto?

— ¡De sobredosis de cocaína!

Los miembros del grupo no esperan al inicio del concierto en un camerino en las alturas ni van vestidos de ostentosidad. El grupo es tu colega, como nos decía Jose Luis, y te trata como tal. Te recibe, conversas con ellos, te tomas una cerveza y finalmente son ellos los que se suben al escenario. El público, cómplice, vitorea a los suyos. Sixto lo agradece: “Gracias, somos The Loud Residents”, como si no lo supiéramos todos ya, como si dieras un beso a tu madre y le dijeras tu nombre. Mientras tocan, hay bromas internas del grupo al público y del público, a voz de grito, al grupo; con especial fetichismo por la referencia irónica a los Simpson. Con TLR, el rock es cuestión de amistad y no de becerros de oro.

— Ahora vamos a tocar una versión de una canción de un señor que se ha muerto.

— ¿De qué se murió, Sixto?

— ¡De sobredosis de cocaína!

Y comienzan con Hammer I miss you, de Jay Reatard.

Sixto también menciona entre sus influencias a Wavves, FIDLAR o Dinosaur Jr., “las clásicas de siempre”. TLR se diferencia de Los Redrum, su proyecto hermano, en que esas influencias se han mantenido fijas a lo largo de su trayectoria de seis años, larga, para un grupo cuyos componentes inician la veintena de edad. Desde entonces, muchos cambios, pero Juan (batería) y Sixto se han mantenido fijos. El último y más sorprendente de ellos, la incorporación de un segundo batería, como sus admirados King Gizzard & The Lizard Wizard o Thee Oh Sees. La doble presencia rítmica se vuelve entonces imponente, decoración de Jaggermeister incluida, y la banda se pone en formación 2-2. El rock a veces parece un grito de socorro en una isla desierta, como cuando Sixto se deja la garganta gritándonos a todos Are you insane? ("¿Estás/Estáis locos?") en su tema Prozac. Es excepcional, la voces suelen sonar entre el muro instrumental con armonías chicle.

Sixto se desenfrena con un solo, dos solos, varios solos, y la sala se viene abajo. Tocan Verlaine, el más icónico de los temas ya sacados por la banda, y todos cantan. En la cover de Reatard, uno de los miembros del público es invitado a cantar con ellos porque les había prometido, borracho una noche anterior, que lo haría. Es la escena rockera malagueña, en una misma sala: guitarras, fotógrafos, bajistas, periodistas y baterías. El público es público y The Loud Residents es la banda, pero podría ser de otra forma. The Loud Residents es una comuna donde se practica el rock libre. Y en eso no han cambiado ni un pizca.

(Las fotografías han sido realizadas por Fran Carneros - Visual Arts. Puedes ver su trabajo completo en su página de Facebook)

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