Creación literaria

Aún no había salido el sol

14.11.2016 @suvi 2 minutos

«Uno, dos, tres, catorce. Turn it up there, captain». El despertador sonó con la única canción que era incapaz de aborrecer. Odiaba madrugar, pero salió sin pereza de la cama. Se dirigió al cuarto de baño. Abrió el grifo de la ducha, para que fuese saliendo el agua caliente. Mientras, se desnudó, dejando caer al suelo la ropa interior y la camiseta con la que solía dormir. Entró en la ducha. Era uno de sus momentos favoritos del día. Bajo el agua caliente el tiempo se detenía y podía ordenar la vorágine de sus pensamientos y emociones. Cerró el grifo y salió de la ducha. El vapor de agua llenaba el cuarto de baño y el espejo estaba completamente empañado: no le permitía verse. Cogió una toalla y se secó. Regresó al dormitorio, con frío por el contraste de temperatura y se vistió rápidamente. Deambuló por el pasillo hasta entrar en la cocina. Desenroscó su vieja cafetera italiana, la llenó con agua y café y volvió a enroscarla. Encendió la hornilla y puso la cafetera en el fuego. Era demasiado temprano, pero no podía dejar de pensar en esas incómodas preguntas. Más tarde tampoco dejaría de ser demasiado temprano para preguntas que no se quieren responder. Perdió su mirada en el fuego evadiendo las respuestas. El ruido del café al subir hizo que volviera en sí y recuperara la consciencia del tiempo y del espacio. Se sirvió el café en una taza y salió a la terraza. Encendió un pitillo y alternó caladas con sorbos de café, contemplando la pared del edificio de enfrente. Apagó el pitillo en un cenicero que estaba en el suelo, regresó a la cocina y dejó la taza en el fregadero. Cogió el abrigo, se lo puso y salió de casa. Bajó corriendo las escaleras y salió del portal. Aún no había salido el sol.

Etiquetas
Artículo anterior Artículo siguiente
Etiquetas