Creación literaria

El escultor incompetente

10.01.2017 @ggnacho 1 minuto

La luz le despierta.
Se ha colado por las ventanas
de la domus.
Coño, qué tarde es.
Puse el reloj
de arena
a las ocho.
Pero no me ha despertado.
Será
porque no es más
que un reloj de arena.
Y no suena.
Joder, odio Roma.
Tiberius, el escultor
había quedado con el sumo
sacerdote
media hora atrás.
No ha terminado la obra.
Horror.
Da igual: la lleva así.
Es una mujer
sin brazos, pobrecita.
No le da tiempo a ponérselos.
Le dice al sumo sacerdote:
"es un homenaje
a los tiranosaurios rex.
Tenían los bracitos
muy cortos".
El sumo sacerdote
le mira extrañado.
No sabe lo que es
un dinosaurio.
"Hijo de puta,
no times, a la curia
romana".
Ya es tarde:
la escultura
se queda aquí.
Hoy todos le hacen
fotos.
Es la jodida
Venus de Milo.
Toda mutilada,
por culpa del reloj.
Aunque en Wikipedia
pone
que es de la antigua Grecia.
Jódete, Tiberius,
tus esculturas
son anónimas.
Eso te pasa,
por trasnochar
en el Coliseo.
Anormal.

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