Colección de entrevistas a jóvenes columnistas

Jorge Bustos: “Aplaudo que Twitter no sea una habitación cerrada sin Estado de Derecho”

Hablar con Jorge Bustos Tauler (Madrid, 1982) es tener asegurada la respuesta ingeniosa a la pregunta prefabricada. Es lo que tiene entrevistar a un periodista, columnista, escritor y polemista a partes iguales que lleva desde los 19 años en los medios. Igual que Jabois o Soto Ivars, Jorge Bustos comenzó en el periodismo local, con la ventaja que tiene vivir en la capital. Desde que publicara su primera crítica literaria en Aceprensa, Bustos ha pasado por El Distrito, La Gaceta de los Negocios o revistas literarias como Suma Cultural, Zoom News o Jot Down Cultural Magazine. Es habitual verle en los platós de Al Rojo vivo, Diario de la Noche de Telemadrid, El programa de Ana Rosa y en las tertulias futboleras de Gol TV. Su voz resuena en La Linterna de COPE, como sheriff del politiqueo nocturno, y por las mañana con Herrera en Cope.

Pero es en El Mundo donde, desde 2015, Bustos "considera el frío" a modo de columna, rebuscando los planteamientos alternos a una realidad compleja y cambiante que se ve distinta desde la verticalidad del articulismo. La controversia que genera en redes es un clásico, algo que le ha convertido en una pieza clave del columnismo actual. Después de pasarse el día visitando el panorama mediático español, disfrutar del Real Madrid y de José Tomás y reencontrarse con Virgilio, su especialidad, uno se replantea la capacidad de sueño de nuestro protagonista. Él asegura que la clave está en renunciar a la vida privada, ahí se abre un abanico de posibilidades muy amplio.


¿Quién es Jorge Bustos? ¿Qué columnista le hubiera gustado ser hace 50 años?

Uno que intenta ponérselo difícil a los fanáticos de las etiquetas. ¿Estaba vivo Azorín? En realidad me gustaría ser yo mismo en el mundo de hace 50 años. Cuando el periodismo se pagaba más generosamente con dinero y con prestigio.

¿Por qué el escritor acaba siempre en un periódico?

Porque no todos podemos inventar al capitán Alatriste.

Hablando de Reverte, ¿se siente identificado con la prosa cipotuda que comparte con Jabois o Tallón?

Me siento identificado con su oficio, que es el mío. Cené con ellos (Jabois y Tallón) en Galicia una hermosa noche de verano que me gustaría repetir. Soy varón, no demasiado viejo y me gusta el fútbol y la literatura, como a ellos. Por los demás, mi estilo no puede ser más distinto.

Cuando se jubile el maestro Raúl del Pozo, ¿se ve en la contraportada?

Todos los lunes figuro bajo Raúl en la contraportada, pero yo le digo que no se ponga paranoico, que ahí estoy bien. No hay prisa.

¿Le escribe a la mayoría charlatana o a la minoría silenciosa?

A la minoría charlatana, cuyo núcleo forma el hombre que siempre va conmigo.


Bustos está en todas partes y en ningún lugar. Es pluriempleado por vocación y supervivencia desde que empezó en el mundo del periodismo. Ha pasado y pasa por los platós de (casi) todos los grandes grupos de comunicación. Su firma reluce en diarios y suplementos y su voz navega entre las ondas de la radio. Podríamos decir que es un periodista transversal, muchos le buscan y él les corresponde.

Aunque pida que no lo leamos a él, sino a los clásicos, no le hacemos mucho caso. Hay que dar de comer a los contemporáneos también. Cuando su agenda le da un respiro escribe entre las fábulas de su particular Granja Humana y abre en canal los Hígados de su Prometeo. Como amante de la literatura y de la lectura, recomienda leer un par de libros a la semana y, al menos, 10 al mes. Las letras son su oficio y su pasión, que es la de escritor. Así entiende también el periodismo.

Es licenciado en Teoría de la Literatura y tiene trabajo, ¿dónde está el truco?

Se llama periodismo: un truco gastado que con tesón y fortuna aún puede funcionar.

¿Que hay de esa literatura en el reportaje, crónica o columnismo? ¿Existiría uno sin el otro?

Si entendemos literatura por ficción, no debería haber nada: el periodismo cuenta hechos. Si entendemos literatura por técnica literaria -competencia léxica, orden narrativo, sentido estético, oído para el fraseo-, el periodismo debería tener a mi juicio mucho más de todo eso de lo que tiene.

Después de La Gaceta, El Cultural Jot Down o El Mundo, ¿le leeremos algún día en Mundo Deportivo?

(Responde como un profesional y no como un merengue más) Y mil webs entre medias. Haber atravesado todas las etapas de la cadena trófica-mediática (de la precariedad más dickensiana a las grandes compañías) le da a uno un suelo muy sólido y escasos prejuicios. Yo escribiría en cualquier medio que me pague y respete mi libertad. Mi problema ahora es de tiempo.

Cada viernes en la Linterna de la Cope se viste de sheriff, ¿quién sería “el Bueno, el Feo y el Malo” en el mundo del periodismo?

Nadie es tan malo que un día no sea bueno. A menudo un feo es también un malo. Se me ocurren algunos nombres, pero no disparo contra mis colegas si no logran herirme de consideración. Algo difícil, pues fui adiestrado por las fuerzas especiales.


En la cabecera de su cuenta personal de Twitter se puede leer: "si se ve del lado de la mayoría haga una pausa para reflexionar". Una declaración de intenciones. Los 140 caracteres forman parte de su trabajo. Es un tuitero comprometido y constante, está en todos los fregaos. Sus mensajes le llegan a más de 25K de usuarios, cada día brega con los famosos haters y con todo lo que se le presente. En su timeline se puede vivir desde Vistalegre II hasta las eliminatorias de Champions. Un narrador de los nuevos tiempos a tiempo completo.

¿Qué ha supuesto @Barbijaputa en su timeline?

(En eldiario.es le dedicó un artículo tachándolo de poco menos que ignorante) La dulce aunque efímera sensación de enaltecimiento que siempre produce el ataque de los necios.

¿Cree que se nos ha ido de las manos “el todo vale” en las redes? 

Se fue de las manos la Creación ya en el primer libro del Génesis. Todo lo demás es epigonal. Por lo demás aplaudo que Twitter no sea una habitación cerrada sin Estado de Derecho.

¿Se marchitará la flor de Zidane antes de que Trump levante su muro?

La flor de Zidane no se puede marchitar porque es un ideal, no tiene pétalos. El muro de Trump no se puede levantar porque ya está levantado.

Después de visitar a Ferreras o Ana Rosa, ver al Madrid o a José Tomás, escribir su columna o leer a Virgilio; ¿le quedan horas para echar una cabezada?

La clave es renunciar a las series de televisión, los videojuegos, la vida social y la vida privada. Asumido esto, se abren un sinfín de posibilidades.

Soto Ivars nos confesó que prohibiría la ducha, ¿y usted?

Prohibiría los sentimientos, porque andan sueltos sin bozal.

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