Política y economía

El ecologismo de postín en el ayuntamiento de Carmena

09.03.2017 @arturogoosnargh 3 minutos

Desde que comenzó este nuevo año todos los edificios municipales de Madrid usan energía eléctrica 100% renovable. Así lo dice el Ayuntamiento de Madrid pero no se han instalado ni placas solares en los tejados ni aerogeneradores en la punta de las banderas. Nos explican que simplemente han pedido a Endesa que toda la energía que consumen sea de origen renovable y que Endesa, en su infinita bondad, les ha complacido sin coste alguno. No es que haya otra opción porque lo que se ha hecho es prorrogar el contrato con las mismas condiciones con las que se gano el concurso hace 3 años(por cierto, en la prorroga no dice nada sobre el "100% renovable" pero bueno, me imagino que no nos mienten tan directamente).

Para posible decepción del Ayuntamiento, la electricidad, a diferencia de los coches, no tiene matricula. Pedir, tal cuál, que la energía de nuestros enchufes venga exclusivamente de tal o cuál fuente es imposible en una red eléctrica moderna.

En defensa del ayuntamiento algo parecido emulan; con la ayuda del regulador del mercado, se aseguran de que su proveedor obtiene al menos tanta energía renovable como ellos, y todos los que pidan lo mismo, consumen conjuntamente. El problema es que, a pesar de esto, no se consigue absolutamente nada.

Como el mendigo del chiste, que se gastaba específicamente tu ayuda en comida para poder usar la de sus demás benefactores en ponerse ciego, la compañía eléctrica no tiene ningún problema en asegurarte que eres 100% renovable mientras el cliente medio se traga el sulfuroso carbón.

Pongamos que se producen 100 unidades de energía renovable y otras 100 de energía no renovable y cierto consumidor consume 10 unidades: 5 renovables y 5 no renovables. Si ese consumidor pasa a pedir que su energía sea 100% renovable lo único que tiene que hacer es darle 10 renovables en vez de 5 y encasquetar esas 5 no renovables a quien no especifique que tipo de energía quiere. El resto del mercado pasa a consumir un 47% de renovables en vez de un 50% para que nuestro sibarita eléctrico sea "100% renovable". Y al final se siguen produciendo 100 y 100 unidades, no 105 y 95 sino 100 y 100. Este efecto se produce porque, para el consumidor representativo, el kWh renovable y el kWh no renovable calientan lo mismo y porque aquellos que exigen renovables no superan la producción normal de renovables.

Si alguien se pregunta si este último requisito se cumple en este momento la respuesta es que con creces. El regulador dice que en estos momentos esta certificando el origen de solo el 23% de la energía renovable que se consume en este país.

Podría alguien pensar que hay que interpretar las acciones del Ayuntamiento de forma caritativa, al fin y al cabo si suficientes organismos siguiesen su virtuoso ejemplo las eléctricas acabarían viéndose forzadas a producir más energía renovable. Quizás, pero en ese caso tengan por seguro que las eléctricas lo cobrarían debidamente.

Lo que está claro es que tanto Endesa como el Ayuntamiento de Madrid saben muy bien que esto es un brindis al sol, o eso o son unos incompetentes, y la primera opción es más benévola. Por lo tanto, que el ayuntamiento alardee del cambio como ha hecho es engañar a la gente. Y no solo a la gente, el ayuntamiento piensa descontarse, con vistas a cumplir los objetivos del Pacto de los Alcaldes por el clima y la energía, las emisiones de CO2 que supuestamente ahorra.

En definitiva, una trampa más en el perpetuo juego de los politicos de hacer "buena política" con malas políticas.

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